Información terremotos

Un terremoto (también llamado sismo) es una vibración brusca y pasajera de las rocas y sedimentos debido a la propagación de ondas sísmicas (ondas elásticas) a través de dichos materiales.

La energía se produce de una fuente sísmica (falla activa), desde donde se irradia en todas las direcciones. Las personas perciben este movimiento como un temblor fuerte y suave, sacudidas cortas seguidas a veces de ruidos, en algunos casos.

En el Escala de Richter se pueden estimar las magnitudes de terremotos de magnitud elevada. El terremoto más grande que ha sido registrado instrumentalmente fue localizado en Chile del día 22 de mayo de 1960, su magnitud fue de 9,5. Muchos habitantes de Huelva recuerdan haber sentido el terremoto de Marruecos del 28 de febrero de 1969, donde tembló la tierra en una magnitud de 7,3.

La duración del terremoto, en el entorno cercano a la fuente sísmica, podría ser indicativo de la magnitud del mismo. El terremoto se puede expresar por su magnitud (energía liberada) o por cómo ha sido sentido por la población o los daños causados (intensidad).

La superficie de la Tierra está formada por placas tectónicas que se mueven lentamente. Cuando dos placas o bloques de roca acumulan tensión y esa energía se libera de forma repentina, se produce un terremoto.

El punto del interior de la Tierra donde se origina el terremoto se llama hipocentro. El punto de la superficie situado justo encima se llama epicentro.

Protección civil

IGN

IAE

Como en cualquier situación relacionada con la seguridad, la prevención es fundamental. No podemos saber cuándo se producirá un terremoto, pero sí podemos prepararnos para responder mejor si ocurre. Para ello, es recomendable contar con un plan de actuación sencillo y conocido por todas las personas del hogar, del centro educativo o del lugar de trabajo.

Este debe incluir:

  • Zonas seguras dentro de la vivienda, edificio, centro educativo o lugar de trabajo.
  • Rutas de evacuación y posibles puntos de encuentro.
  • Personas que puedan necesitar apoyo, como menores, personas mayores o personas con movilidad reducida.
  • Una mochila de emergencia localizada en un lugar conocido y accesible.

¿COMO HACER UN PLAN DE ACTUACIÓN?

Una actitud preventiva ayuda a reaccionar mejor. Además de mantener la calma, lo más importante es haber pensado antes qué hacer en caso de terremoto o tsunami. Compartir ese plan con las personas de nuestro entorno y practicarlo de vez en cuando hará que la respuesta sea más rápida y segura.

Este plan de actuación debe contemplar los siguientes puntos:

Análisis del entorno

  • Identifica posibles riesgos en la vivienda, edificio o lugar de trabajo: ventanas, objetos pesados que puedan caer, estanterías, accesos, escaleras o salidas.
  • Localiza zonas más seguras: espacios alejados de ventanas, muebles resistentes bajo los que puedas protegerte o zonas estructuralmente más firmes.
  • Comprueba si tu vivienda, centro educativo o lugar de trabajo está en una zona baja o con riesgo de inundación. En ese caso, identifica el punto de encuentro más cercano y la ruta más rápida y segura para llegar.

Define qué hacer

  • Ten preparada una mochila de emergencia y colócala en un lugar accesible.
  • Acordad cómo protegeros durante el terremoto: alejarse de ventanas, cubrirse bajo una mesa resistente o junto a un muro seguro, y evitar zonas con objetos que puedan caer.
  • No utilices el ascensor. Podrías quedar atrapada o atrapado si se corta el suministro eléctrico.
  • Estableced un punto de reunión familiar o del equipo para comprobar que todas las personas están bien una vez termine el movimiento.
  • Si estáis en una zona segura, permaneced allí hasta que las autoridades indiquen que la emergencia ha terminado.
  • Si os encontráis en zona de riesgo y no podéis llegar a un punto de encuentro, buscad una zona elevada. Si no hay otra alternativa, contemplad una evacuación vertical a la mayor altura posible, preferiblemente a partir de una tercera planta.
  • No cojas el coche para ir a buscar a familiares o personas queridas. Podrías ponerte en peligro, bloquear vías de evacuación o impedir el paso de vehículos de emergencia.

La mochila de emergencia puede ser útil en distintas situaciones. Debe estar en un lugar conocido y contener, como mínimo:

  • Teléfono móvil con batería cargada y cargador.
  • Linterna y pilas de repuesto.
  • Agua y alimentos no perecederos, como conservas.
  • Radio y pilas de repuesto.
  • Botiquín básico de primeros auxilios.
  • Medicación necesaria para cualquier persona del hogar.
  • Muda de ropa.
  • Copias de documentos importantes y de identidad.
  • Artículos de higiene personal.

Una vez definido el plan de actuación, es importante practicarlo mediante simulacros sencillos.

Estos ejercicios ayudan a comprobar si el plan funciona y a automatizar la respuesta.

  • Una vez que hemos pensado, establecido y compartido nuestro plan de actuación, será fundamental ponerlo en práctica mediante sencillos simulacros periódicos. Para automatizar mi respuesta es fundamental realizar dichos simulacros de forma periódica. Para ello deberemos:
  • Reunirnos con las personas de nuestro entorno para la realización del simulacro y repasar juntos el plan de actuación. 
  • Una vez identificadas las señales y las zonas seguras de mi vivienda o lugar de trabajo, procederemos a poner en marcha las medidas de actuación que hemos establecido. 
  • Comprobaremos la viabilidad de todas ellas y analizaremos el tiempo requerido hasta llegar a la zona segura. 
  • Analizaremos las medidas que no han resultado efectivas y cuáles no, por tanto, procederemos a rectificar el plan en base a ellas.

1. En primer lugar, debes mantener la calma.
Situaciones de pánico pueden producir a veces más daños que el propio terremoto.

2. No debes salir de tu vivienda, edificio o lugar de trabajo.
Partes del edificio podrían golpearte.

3. Aléjate de ventanas y objetos que puedan caer.
Protégete bajo un mueble, elemento o muro resistente.

4. No uses el ascensor.
Podrías quedar encerrado por el corte de suministro eléctrico.

5. Si estás fuera del edificio dirígete a un espacio abierto a salvo de la caída de postes eléctricos, farolas u otros objetos que puedan golpearte.